jueves, 19 de julio de 2012

COMIENZOS

"Comienzos... lo que motivo mi comienzo fue que la vida que presencio no merece el silencio."
(Nach)

Habían pasado solo unos pocos días desde que había ido a París a la entrevista cuando recibo la llamada. Todo había salido como esperaba y si no tenía inconveniente debería estar en unos días de vuelta en la ciudad para las pruebas médicas, la firma del contrato y participar en un curso intensivo de formación. ¿Cómo iba a tener inconveniente después de todo este tiempo buscando empleo? A continuación intentaré "resumir" lo que fueron estas cinco semanas entre septiembre y octubre de 2011...



LOS PRIMEROS DÍAS (o como dejé de estar desempleado)

Pocos días después de la llamada recibí los primeros billetes de avión a mi nombre a través de Geoservices (en mi anterior visita yo había tenido que pagarme los billetes y la estancia aunque la empresa me compensaría económicamente). Después de una despedida como se merece con mis amigos en las fiestas de Carrio, por fin había llegado el día... 

Esta no era la primera despedida ni sería la última, pero esta, de alguna manera, fue distinta. Una mezcla entre ilusión, melancolía y resaca me acompaño durante este primer desplazamiento al Aeropuerto de Asturias (OVD), en Santiago del Monte (Castrillón). El avión de la compañía Air France, -el más pequeño en los que he montado hasta la fecha (solo 19 filas de asientos y 3 asientos por fila) y que parecía más un minibús que un avión- me llevó directamente hasta el aeropuerto CDG en París. Desde allí me dirigí hasta el Suite Novotel Paris Nord. El hotel se encuentra en un complejo hotelero muy cerca del aeropuerto y del Parc des Expositions, donde se encuentran las oficinas centrales de la que en unas horas se iba a convertir en mi compañía. Esa misma noche en el restaurante del complejo (Courtepaille) me encontré con alguno de los que iban a ser mis compañeros durante las próximas semanas. Los pude reconocer por que eran un grupo muy heterogéneo y  parecían tan desorientados como yo (que conocía a varios del día de la  entrevista también ayudó). 

Al día siguiente madrugón porque había que estar temprano en el CMETE para que me hicieran las pruebas médicas y me vacunaran de todo lo invacunable (5 chutes: para la hepatitis a y b, el tifus, el tétanos y la fiebre amarilla). Lo más llamativo es que te dan una especie de cartilla de vacunación sin la cual no podrías entrar en algunos países (por ejemplo en Côte d’Ivoire) ya que es requisito indispensable estar vacunado contra la fiebre amarilla. Después de todas las pruebas teníamos que ir a firmar el contrato. Como todos estábamos en París decidimos ir todos juntos hasta las oficinas centrales.

Aquí, una vez más me di cuenta por que no me gusta viajar en grupos grandes. Siempre hay gente que quiere hacer una cosa, gente que quiere hacer otra cosa, pero mi experiencia me dice que lo que siempre pasa es que en esos grupos hay gente que no sabe viajar -o por lo menos no sabe viajar como a mi me gusta- Y lo que menos me gusta de estos grupos grandes es que en todos siempre hay algún miembro que quiere hacer todo juntos, como si el grupo fuese un todo. Esos son los peores. 

Cuando llegamos a las oficinas de Geoservices (GSS), pasamos en grupo y nos explicaron los puntos básicos de nuestro contrato. Una firma -más bien muchas- y ya todos eramos oficialmente mud loggers (traducido analista de lodo) pasando a engrosar de esta forma las listas de la compañia que en la actualidad rondan los 5000 empleados. Así de fácil.


Era viernes por la tarde y teníamos libre hasta el domingo, que nos desplazaríamos hasta el lugar donde íbamos a ser entrenados para hacer nuestro trabajo. Aproveché y salí a correr por primera vez con dos compañeros españoles que me acompañarían varias veces más durante las próximas semanas. Para quien no lo sepa, diré que mi mayor afición en la actualidad es correr por la montaña y participar en carreras (aquí la última). Después del ejercicio tocaba reponer fuerzas y para ello probé la Andouillete, una especie de salchicha de callos -me gusta probar cosas nuevas o típicas del lugar donde estoy-.

A la mañana siguiente decidimos ir en grupo a visitar París. Como ya dije, un grupo grande no es lo que más me gusta para viajar, pero en ocasiones también hay que saber adaptarse a las circunstancias. De esta segunda visita poco que destacar. Visitamos como cualquier otro turista todos los lugares emblemáticos (Montmatre, Moulin Rouge, Notre Dame…) y acabamos tomando una botella de vino sentados en el césped del Louvre. Me queda el recuerdo de la diferencia entre los 1,5 € que pagué por una cerveza sentado en las escaleras del Sacré Cœur a los 8 que pagué en la cena en una brasserie en la zona de Les Halles. A continuación unas fotos de la jornada: 

 

 


 



TRAINING DAYS (o cómo descubrí en que consiste mi trabajo)

Después de coger el tren en la Gare du Nord llegamos a Le Mée-sur-Seine. Durante estos 21 días de “entrenamiento” o formación nos alojamos en el campus que tiene Schlumberger (Slb), la compañía propietaria de Geoservices desde 2009. La residencia “Château du Mée” tenía todo lo que puedes pedir para una estancia de este tipo. Tu propia habitación con toda clase de comodidades, un gimnasio, piscina climatizada, un gran comedor con gran variedad de platos todos los días, varias zonas de ocio... Además estaba cerca del río Sena por lo que las tardes de entrenamiento en sus orillas prometían. 


ELC
A la mañana siguiente empezamos con la formación. Nos desplazamos en autobús hasta el ELC (European Learning Center) un flamante centro de formación que posee SLB cerca de Melun y allí nos recibe Roberto Toffoli, un entrañable italiano -de vuelta de todo- que iba a ser nuestro instructor durante el curso Full Mud Logging Training. Una pequeña charla de bienvenida a cargo del director del centro y nos ponemos manos a la obra. Vamos a buscar nuestra aula y descubrimos que no es más que una caseta de obra acondicionada, un poco decepcionante si lo comparamos con las instalaciones que había en el interior. De todos modos tenía por delante cuatro intensas semanas y eso no iba a desanimarme ni un ápice. 


¿Cómo fue mi día a día?

En general la rutina diaria de estas cuatro semanas fue: levantarse temprano y desayunar en el campus, coger el autobús, formación-comida-formación en el ELC y vuelta al campus a eso de las 7. Durante todo este tiempo de formación Roberto, entre comentarios graciosos, en general chistes machistas o racistas (había para todos por igual) nos fue llevando paso a paso a través de todos los aspectos que conciernen al trabajo de mud logger (ML) sin entrar muy en profundidad en ninguno de ellos. Tal vez Roberto no fuese el mejor profesor, ni su inglés el más correcto, pero la verdad que yo disfrutaba con sus historias de los viejos tiempos como cuando un niño escucha las batallitas de su abuelo.

Sobre que fuimos aprendiendo durante estas tres semanas solo hacer una breve enumeración, ya que entraré en detalle en futuras entradas “técnicas” punto por punto. En líneas generales empezamos con prevención de riesgos y luego fuimos viendo los tipos de plataformas que existen y los distintos equipos que se utilizan y su función durante la primera semana. Aspectos relacionados con nuestro trabajo directo como la descripción de muestras y el control de volúmenes, lag time y tipos de sensores ocupan gran parte de la segunda. Por último equipos de gas, master log y un un examen final. 


¿Y la gente que me acompañó?

Ya os habréis dado cuenta que eramos un grupo numeroso -en concreto 12 personas- y como en todos los grupos, hay personas con las que conectas más, otras con la que conectas menos y otras, las que menos, con la que no conectas en absoluto. Haciendo un poco repaso, el grupo estaba formado por: cuatro rumanos (Daniel, Irina, Evelin y Vasile), dos ingleses (Charles y Sally), una portuguesa (Celina), un italiano (Dominic), un francés (Jan) y tres españoles (Nacho, Jorge y el que escribe). Todos en general me aportaron de algún modo y cada uno tenía sus particularidades. Algunos me dejaron recuerdos imborrables. Además estaba el señor Roberto Toffoli. Una persona que ha pasado toda su vida en las plataformas (rigs) y que esperaba con ansias su más que merecida jubilación dando clases de formación a principiantes. No puedo decir que sus clases fuesen magistrales pero lo cubría con creces gracias a que su experiencia era enorme. Además con sus "bromas" nos podíamos hacer una la idea del mundo que nos esperaba. 

The Toffoli Team
¿Y qué hacer en el tiempo libre?

Como los finales del día a día los tenía libres aproveché una gran parte de ellos para entrenar en los márgenes del Sena siempre que pude, a veces acompañado por Jorge y Nacho, otras veces por un grupo mayor y la mayoría solo. Además los fines de semana los aproveché para visitar Melun, el Château de Fontainebleau y el Bosque de Fontainebleau (en tres ocasiones).  Tanto Melun como el castillo fueron increibles pero lo que realmente me dejó fascinado fue el bosque. Con un tamaño descomunal, de 280 kilómetros cuadrados -frente a los 60 de Muniellos- que me cautivó desde que puse el primer pié en su territorio. Con una red de senderos y caminos enorme y perfectamente señalizada y una descomunal cantidad de spots de escalada -siendo considerado la meca de la escalada en bloque- hará las delicias de cualquier persona que ame la naturaleza, y sin lugar a dudas es uno de esos lugares con espíritu propio que siempre quedaran guardados en mi memoria de una manera especial. A continuación unos fragmentos de mi diario y unas cuantas fotos de esos días: 

<...fui caminando siguiendo el curso del Sena hasta el centro de la ciudad. Melun es una de esas ciudades que sin ofrecer mucho al turista medio, puede guardar pequeños secretos a los ojos más entrenados. Hice una pequeña ruta a través de edificios de otros tiempos y fuentes centenarias para finalmente recorrer la isla que creció sobre una barra del Sena -siendo una parte de ella cárcel- encontrándome con un pequeño mercadillo . Paseando por sus márgenes recordé a quienes más extraño...>


 


 



   


 


<Hoy me he levantado temprano, he cogido la mochila al hombro y el primer tren dirección a Fontainebleau. Voy caminando hasta el castillo. El bosque de intramuros que lo rodea es enorme con un gran canal en el centro. Los jardines no se quedan atrás. Sin darme cuenta me encuentro con un edificio señorial -que entre otros perteneció al mismísimo Napoleón- Tanto el exterior como el interior me impresiona, el lujo, lo absurdo de la decoración, el museo, el trono del emperador, la biblioteca, los siglos de historia que empapan cada rincón...>


 


 


 


 


  
 


 




<...sin adentrarme mucho en el Fôret decido pararme en la primera zona de escalada que encuentro. Disfruto por algo más de una hora haciendo travesias cuando decido parar. A continuación cambio el calzado y comienzo a trotar tranquilamente, sigo varios senderos con la intención de salir del bosque por su extremo N. La ruta disfrutona y con tramos entre "boulders" de una belleza desgarradora. Tras más de dos horas corriendo y  una sin ver a ninguna persona, no se donde estoy exactamente ni cuanto me queda para salir del bosque, la noche parece acercarse  -o esa sensación da la frondosidad del bosque- y la cabeza empieza a trabajar más de la cuenta. Tengo que saber enfrentarse a estas situaciones. Veo el final del bosque. Tengo que volver al bosque.>

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 


<...en esta ocasión me acompaña Charles y Jorge. Teníamos pensado alquilar unas bicicletas pero ya no quedaban. Aún así seguimos nuestro plan. Decido una ruta asequible para todos en el mapa y partimos rumbo a la aventura no sin antes disfrutar de una refrescante cerveza orgánica (3,5€). Caminamos durante largo rato hasta que entramos en los límites del bosque. La ruta que hacemos es la más próxima a la ciudad y una de las más cortas pero no le falta belleza. Llegamos a una zona donde parecía que el tiempo se había detenido...>



<...llegó mentalizado de que la ruta de hoy va ser dura -calculo que unos 30-35 kilómetros entre ida y vuelta- Comienzo a un ritmo suave y voy enlazando senderos que transcurren por el bosque, zonas de subida y bajada continua en muchas ocasiones entre rocas areniscas que han sido erosionadas durante siglos. En ocasiones el camino atraviesa literalmente las piedras a través de pequeño pasos. Disfruto mucho. Me llena la naturaleza. Reflexiono sobre quien soy y hacia donde me dirijo. Cuando quiero pensar me ayuda correr, cuando no quiero también....>


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 


LOS ÚLTIMOS DÍAS (o como volar en helicóptero)

Una vez terminado el curso de formación solo quedaba un curso de seguridad. Un curso intensivo de tres días en Aberdeen. Hasta Escocia viajamos de domingo tras despedir la noche en París. No se si fue el cielo gris, la humedad que se respiraba o el verde rabiante de octubre pero desde que puse los pies en la tierra de la Saltire me sentí muy integrado. Llegué a la casa de huéspedes donde una alegre señora y sus dos perros me acogieron con una enorme hospitalidad, como si de un familiar se tratase. 

El curso Basic Offshore Safety Induction & Emergency Training including Helicopter Safety and Escape Training  (BOSIET), que es necesario para acceder a cualquier plataforma petrolífera mar adentro (offshore) y cuyo certificado puede ser requerido para entrar en la misma, fue impartido en su totalidad en las instalaciones que Falck tiene en Dyce muy cerca del Aeropuerto de Abeerdeen (ABZ). En general consistió en repasar las normas básicas de seguridad offshore, equipos de protección personal (PPE), tipos y uso de extintores y primeros auxilios. Además se complementó con entrenamiento práctico sobre el uso de los extintores, evacuación en caso de incendio y equipos respiratorios de escape -recordándome a un curso que hice hace años cuando era voluntario de Protección Civil- equipos de evacuación de la plataforma y el plato fuerte del curso un simulador de helicóptero donde nos mostraron como actuar en caso de accidente. En general un curso interesante y divertido, sobre todo la parte práctica, aunque en caso de accidente no creo que sea tan fácil escapar... 




Daniel, yo, Jorge y Jan



Dominic, Charles, Sally y yo.

...BRACE...BRACE...BRACE...


Sobre la ciudad que decir de sus calles, de sus barrios, de sus edificios, de sus iglesias -algunas de ellas reconvertidas en bar- de sus pubs del más puro estilo escoces, de sus playas bañadas por el Mar del Norte... una ciudad bella, limpia, viva...  Me recordó en una pequeña parte a Gijón con su puerto y su zona industrial pero el aire que se respiraba era más fresco. También me dio la impresión de que era una ciudad rica, obrera, pero muy rica. No en vano Aberdeen es conocida por ser la capital petrolera en esa parte del mundo. Y en Aberdeen puse fin a este "pequeño" primer viaje en mi nueva etapa. Un viaje lleno de nuevas experiencias, conocimientos, ilusiones y esperanzas que solo pone un punto y seguido en este gran viaje que todos hacemos y que por fortuna estoy completando con numerosas escalas. 




   

 


6 comentarios:

  1. Es dificil el examen? en que consiste y esas cosas?

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  2. no para nada... si quieres preguntar algo más concreto este es mi email de contacto: sanpedrollibre@gmail.com

    un saludo...

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  3. Excelente, me recuerda a mis inicios... a ambos para ser cierto... y me motiva para hacer lo mismo.. escribir... un saludos desde Brasil y Venezuela...

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  4. Gracias Garrick. La verdad que a mi me pareció que debía dejar constancia de las aventuras que estaba viviendo ya que la vida que llevamos no es muy común y merece la pena escribir un poco sobre ella :) y sobre todo si hay gente que disfruta leyendolo pues mejor que mejor. Pronto una nueva entrada!

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  5. También conocí a Roberto Toffoli pero en Sugar Land (2012) como trainer de Data Eng. coincido en su relato esperaba su jubilación, Geoservices fue una excelente compañía. Éxitos y buena mar ahora a Schlumberger su propietaria.

    Saludos desde Colombia.

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